El que en el metro apoya su espalda sobre las barras impidiendo que nos podamos agarrar cuando viajamos de pie. El que viaja en metro con una mochila a la espalda y va golpeando a todo el mundo. La que deja su bolso encima del torno de entrada en el metro y se pone a buscar la tarjeta para validar el viaje. Los que hablan por teléfono móvil a voces cuando la gente que le rodea está en silencio. Los maleducados que no saludan cuando llegan a la oficina. Los desgraciados que no recogen del suelo los excrementos que ha dejado su perro. Los motoristas que te pasan a medio metro cuando estás cruzando un paso de cebra con tu hijo pequeño. Los ciclistas que circulan por la acera que con el timbre de su bicicleta te piden que te apartes para que puedan pasar. Los motociclistas que circulan por la acera para ahorrarse un trozo de calzada. El putochino que escupe al suelo.
Todos estos y algunos más que seguro que se me olvidan son el título de la canción.
LETRA:
Tu mamá te enseñó a prematura edad
que cuando escuches opiniones
que puedan cabrear
tú te pones a callar.
Y tendrás que soportar
la mierda que se escapa de las bocas ajenas.
Pero a los
añitos descubrí
que la vida es corta
para tanto popurrí y tanta
gente de mierda
a tu alrededor, errores humanos que fabricó Dios. Gente de mierda. Gente de mierda. Gente de mierda. Tú eres un trozo de mierda. Manejas el idioma de pasiva agresividad. Es un don brillante, para ti eso es normal. Piensas que haces un favor. Cara anchoa so mamón. Si jode y te cae mal te plantas y le dices que hay gente de mierda a tu alrededor. Errores humanos que fabricó Dios. Gente de mierda. Gente de mierda.Gente de mierda. Tú
Eres un trozo de mierda.
Es el momento de volver a escribir, de contar cosas. Vuelvo a sentir esa necesidad. Miro la última entrada del blog y compruebo, asombrado, que data del 18 de marzo del año pasado. Es un tiempo considerable. Han sucedido tantas cosas durante estos meses que no sé muy bien por dónde empezar. Puede que lo mejor sea no extenderme demasiado en el retorno. Iré directamente a una canción tremendamente evocadora de mis tiempos de infancia, cuando veraneaba en un pequeño pueblo de Sevilla. Espero que sirva para hacernos reaccionar contra esa casta de miserables que no se cansarán hasta que nos vean morder el polvo.
LLETRA
Un día salió del silencio en el eco de una voz y se expandió con el viento que llega hasta el corazón. La guitarra a la mañana le habló de libertad. Salen de sus pensamientos cosas que no quieren callar por las calles y los caminos que viene la madrugá. La guitarra a la mañana le habló de libertad. Se oye un rumor por las esquinas que anuncia que va a llegar el día en que todos los hombres juntos podrán caminar. La guitarra a la mañana le habló de libertad. Salen de sus pensamientos cosas que no quieren callar por las calles y los caminos y hasta la senda del mar. La guitarra a la mañana le habló de libertad.
En el actual contexto de crisis económica, social y, como no, moral no dejan de sucederse jornada tras jornada noticias que desordenan un poco los pensamientos que uno creía consolidados y ciertos. Como consecuencia de los desmanes financieros del pasado se multiplican desoladoras historias personales por toda la geografía de esa cosa llamada España. Y los responsables políticos, en general, se muestran vergonzosamente incapaces de dar una respuesta adecuada al ingente número de situaciones de perentoria necesitad en una población que asiste al empobrecimiento en todos los sentidos. Si un día sus propuestas van encaminadas en una dirección al día siguiente puede que vayan en otra radicalmente opuesa. En cualquier caso, hace mucho tiempo que los que gobiernan incumplen todo aquello que habían prometido en campaña electoral y los que ejercen la oposición, de alguna manera, comulgan con ello porqué tampoco saben cómo capitalizar el enfado e insatisfacción que se respira en las calles.
Por todo ello me molesto mucho cuando, desde los sectores de la derecha más casposa y recalcitrante, no sólo han conseguido apropiarse de la idea de España y de la Constitución (curioso ya que en muchos casos vienen de un pasado pseudofascista), sino que ahora también pretenden que el Texto sea inalterable y que éste sea una buena coartada para secuestrar la democracia. Nada se puede cambiar para no fracturar la patria indivisible.
Y aquellos ques se laman a sí mismos socialdemócratas muestran de manera alarmante una enfermedad que se manifiesta en una evidente desorientación ideológica pasmosa. Aunque, eso sí, si hay que modificar la Ley de leyes para satisfacer los deseos de los mercados financieros, se pastelea un acuerdo en el corto plazo de un fin de semana.
Sólo espero que la acumulación de casos y casos de corrupción e injusticias y la meditada estrategia de desmantelación del estado de bienestar no acabe calando en el ánimo de la gente. Obviamente existe un riesgo claro que el hartazgo de todas estas situaciones terminen por vencer la resistencia de los ciudadanos y que arraigue en ellos otra idea más preocupante: que no hay ni alternativa ni solución y que de poco servirá seguir luchando por mantener todos aquellos derechos que consiguieron nuestros padres y abuelos con tantos y tantos esfuerzos.
No debemos rendirnos.
Que sé yo cómo acabará todo. Me pongo a hablar en voz alta y va creciendo mi indignación. Suerte que existen canciones que, sin saber muy bien por qué un día, de repente, adquieren sentido. Esta es una de ellas.
LLETRA
Se ha reunido el comité de expertos y han decidido que se acabó lo nuestro, y a mí me habría gustado haber participado en el proceso. Se ha reunido el comité de empresa y han decidido que se acabó la fiesta, o estás de nuestra parte o vete preparando las maletas. Se ha reunido la junta de accionistas y han decidido que te pierdas de vista, que últimamente te estabas pasando de lista. Se ha reunido la junta extraordinaria y han decidido que no les hace gracia otra vez el mismo chiste y que por qué no cambias, a ver para cuándo lo cambias.
Se ha reunido un grupo de empresarios y han decidido ponerte un salario para que no estés jodiendo la mayor parte del tiempo. Se ha reunido el consejo de ministros y han decidido poner fin a lo nuestro, que yo me estoy colando, a ver si aquí el que paga es siempre el mismo. Se han reunido los de la policía y han decidido que la comisaría es el sitio adecuado para que pases el día. Se ha reunido el cónclave romano y han decidido que te han excomulgado por lo que vienes diciendo, por lo que vienes contando, las basuras que vienes soltando.
Se ha reunido un corro de vecinas y han decidido que digas lo que digas nadie te va a hacer ni caso, ellas no se dan por aludidas. Se han reunido catorce o quince locas y han decidido tocarme las pelotas, y lo están consiguiendo, me voy a quedar en el intento, me voy a quedar en el intento.
Llegué. Abrí la puerta y vi que mi padre estaba sentado en el sofá mirando la televisión y maldiciendo en voz alta. Yo le pregunté qué era lo que le sucedía. Me respondió que el muy desgraciado había dejado el país para ir a esquiar al Canadá. Le dije a mi padre que no entendía de qué me estaba hablando, que se calmara y que me lo explicara tranquilamente. No hizo falta, en seguida vi imágenes inequívocas de la persona a quien se refería y también escuché el relato periodístico de toda esa situación tan inverosímil.
Desde aquel momento no pasa un día sin que no haya una noticia que nombre al tipo en cuestión. Ninguna de ellas, de momento, es buena. Y me pregunto, ingenuamente, cómo es posible que sigan pasando estas cosas en pleno siglo XXI. Resulta tremendamente descorazonador asistir a semejante frenesí informativo y es entonces cuando a uno le asaltan impulsos jacobinos.
En algún momento habrá un punto de inflexión que determine si toda esta gentuza que aparece en portada por sus conductas presuntamente delictivas, se irá de rositas o bien, definitivamente, se ha de recurrir al bisturí (obviamente aséptico) del estamento judicial para extirpar de raíz cualquier atisbo de corrupción. Yo soy de los que piensan que el tiempo de la retórica se está acabando y que pronto llegará el momento en que se nos planteará el dilema de seguir impertérritos ante el repugnante espectáculo mediático cotidiano o, de una vez, tomaremos la iniciativa para pasar al contraataque.
Salut, camaradas!
LLETRA
Probablemente en su pueblo se les recordará como cachorros de buenas personas, que hurtaban flores para regalar a su mamá y daban de comer a las palomas. Probablemente que todo eso debe ser verdad, aunque es más turbio cómo y de qué manera llegaron esos individuos a ser lo que son ni a quién sirven cuando alzan las banderas. Hombres de paja que usan la colonia y el honor para ocultar oscuras intenciones. Tienen doble vida, son sicarios del mal. Entre esos tipos y yo hay algo personal.
Rodeados de protocolo, comitiva y seguridad, viajan de incógnito en autos blindados a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad, a colgar en las escuelas su retrato. Se gastan más de lo que tienen en coleccionar espías, listas negras y arsenales; resulta bochornoso verles fanfarronear: ‘a ver quién es el que la tiene más grande’. Se arman hasta los dientes en el nombre de la paz, juegan con cosas que no tienen repuesto y la culpa es del otro si algo les sale mal. Entre esos tipos y yo hay algo personal.
Y como quien en la cosa, nada tiene que perder. Pulsan la alarma y rompen las promesas y en nombre de quien no tienen el gusto de conocer nos ponen la pistola en la cabeza. Se agarran de los pelos, pero para no ensuciar van a cagar a casa de otra gente y experimentan nuevos métodos de masacrar, sofisticados y a la vez convincentes. No conocen ni a su padre cuando pierden el control, ni recuerdan que en el mundo hay niños. Nos niegan a todos el pan y la sal. Entre esos tipos y yo hay algo personal.
Pero, eso sí, los sicarios no pierden ocasión de declarar públicamente su empeño en propiciar un diálogo de franca distensión que les permita hallar un marco previo que garantice unas premisas mínimas que faciliten crear los resortes que impulsen un punto de partida sólido y capaz de este a oeste y de sur a norte, donde establecer las bases de un tratado de amistad que contribuya a poner los cimientos de una plataforma donde edificar un hermoso futuro de amor y paz.
No le tengo una gran simpatía al personaje que interpreta Enrique Bunbury. Me pregunto si debe haber apenas una docena de personas que le muestren ese sentimiento. Bueno, de hecho, sé de a alguien que le reverencia: ¡pobre de ella! Y también está aquel tipo, a quien conocí hace muchos años, que lucía en su brazo un tatuaje de Héroes del Silencio. Las últimas noticias que me llegan del valiente me hacen creer que se está planteando borrárselo.
¿Que por qué volver al blog con Héroes del Silencio (y, por tanto, con Enrique Bunbury)?. Pues por ninguna razón en especial. Simplemente hace tiempo que quería retomar la escritura pero no sabía cómo ni con qué canción, ni con qué artista o con qué historia. Así que ayer, cuando fui a casa de mi padre y mi hermano me preguntó que dónde estaba el cedé recopilatorio de Héroes del Silencio (sí, lo admito, he pagado por su música), no le supe contestar. Estaba convencido de que seguía allí, en algún estante polvoriento bajo otros ocho o diez discos, sin seguir ninguna clase de orden lógico. Sin embargo, por más que lo busqué no pude hallarlo.
Le dije a mi hermano que el disco debía estar en algún sitio de la casa aunque no conocía el lugar exacto y que el jueves, cuando volviera, lo buscaría con más tranquilidad. Y entonces le pregunté, por curiosidad, que cómo era que había tenido la ocurrencia de escuchar a Héroes del Silencio. Me contestó que llevaba todo el día con una canción que no se podía quitar de la cabeza. Es algo que nos ocurre a todos y, en ocasiones, con algún tema que nos avergonzaría decir que escuchamos. No es el caso. Por eso, aunque Bunbury me parece un tío bastante repulsivo le reconozco talento en un puñado de canciones. Esta es una de ellas. Y la cuestión es que, sin que sirva de precedente, mi hermano y yo opinamos de igual manera. Creemos que 'La Chispa Adecuada' es una muy buena canción.
Y por mi parte, nada más; adulación al personaje, la justita. Así que, ¿Enrique Bunbury para volver? ¿Y por qué no?
LLETRA
Las palabras fueron avispas y las calles como dunas cuando aún te espero llegar... En un ataúd guardo tu tacto y una corona con tu pelo enmarañado queriendo encontrar un arcoíris infinito. Mis manos que aún son de hueso y tu vientre sabe a pan. La catedral es tu cuerpo... Eras verano y mil tormentas; yo el león que sonríe a las paredes, que he vuelto a pintar del mismo color. No se distinguir entre besos y raíces. No sé distinguir lo complicado de lo simple. Y ahora estás en mi lista de promesas a olvidar. Todo arde si le aplicas la chispa adecuada.
El fuego que era a veces propio, la ceniza siempre ajena. Blanca esperma resbalando por la espina dorsal. Ya somos más viejos y sinceros y qué más da. Si miramos la "laguna", como llaman a la eternidad de la ausencia. No se distinguir entre besos y raíces. No sé distinguir lo complicado de lo simple. Y ahora estás en mi lista de promesas a olvidar. Todo arde si le aplicas la chispa adecuada.
En la confluencia de las calles Bruc y Diputació, (Besòs / montaña), existe un pequeño bar restaurante, cuyo nombre es Norte, al cual acudo con frecuencia muchas mañanas para desayunar. El espacio del local destinado a mesas apenas debe tener una superficie de unos 30 metros cuadrados. Sin embargo, gracias en parte a una sencilla decoración en la que el color blanco es protagonista indiscutible, y en parte a la exquisita acogida que se recibe desde el momento en que uno entra al establecimiento, cualquier posible prejuicio percibido desde el exterior se desvanece. Para que la sensación de bienestar sea completa, suele sonar a un volumen discretísimo un hilo musical en el que predominan ritmos caribeños: ska y reggae, de manos gente como de The Specials, Desmond Dekker, Bob Marley, Toots and The Maytals, etc. De esta última banda, como ya es conocido, los legendarios Kortatu adaptaron el corte titulado Chatty, Chatty para crear el inolvidable Sarri, Sarri. Hoy también me he acercado al Norte para tomar un café con leche. Sorprendentemente no había ningún otro cliente ni lo ha habido hasta que ha llegado la hora de volver a la oficina. Han sido veinte minutos de pura tranquilidad lapso de tiempo que, sobretodo en el centro de Barcelona, no tiene precio. Ya en la calle, después de pagar mi consumición, justo cuando estaba a punto de cruzar, se ha parado una furgoneta de reparto junto a mi. El conductor llevaba la ventanilla bajada. He aguzado el oído para identificar los acordes de la canción que provenían del interior de la cabina del vehículo. Hacía tanto tiempo que no escuchaba este tema...
LLETRA Perdí cientos de horas en buscar un lugar donde tocar el suelo y encontré dos mil palabras que guardar. Y vi toda mi vida alrededor. Canté cien escogidas al azar. Sonó como si ya existiera. Grité las que no me gustaban Y vi que sólo hablaba de los dos... Que sólo hablaba de los dos... Que sólo hablaba de los dos... Sumas y restas, demonios dentro de palabras. Tiemble la luna que llene el tedio de tu cama... Pensé que no me equivocaba y fui directo al centro del alud. Busqué donde siempre encontraba y vi que sólo hablaba de los dos... Quemé todos mis trajes de color. Brindé por el blanco y el negro. Noté lleno de arena el corazón. Y vi que hago canciones para ti... Sólo canciones para ti... Que van hablando de los dos... Grabé canciones para ti. Llegué después de algunos años y partí en el instante que llegué...
Sé que es diu que les coses no van gaire bé, que des de fa tres ó quatre anys l’economia ha entrat en un període de crisis i que tot sembla indicar que aquesta situació s’allargarà encara uns anys més i que cada cop serà més complicat el dia a dia. Però, què hi podem fer? Jo crec que no gaire. Sí, és clar, podem intentar que canviïn les coses anant a votar aquest diumenge i bla, bla, bla. Què? Que les eleccions van ser fa dues setmanes? De veritat? Ara que hi penso, em sembla que em vaig passar tot el dia al sofà mirant futbol i altres esports. I quin partit polític dius que va guanyar? Bé no sé per què pregunto això si mai ningú no perd. Ah, que el senyor Rajoy governarà Espanya els propers quatre anys. Potser calia un canvi, no? Que collons! En el fons, a mi, m’és igual qui guanyi. Jo amb el que realment gaudeixo, el que per a mi és un diumenge perfecte consisteix a estar tot el dia al sofà mandrejant i mirant tot tipus d’esports a la TV. Per exemple, un bon Real Madrid – FC Barcelona. No es pot demanar més. Beure cerveses i menjar pizza. Cal molt poc per ser feliç i arribar el dilluns a treballar, fotut però ben content, tal i com pots observar mentre parles amb mi. Si de cas, m’agradaria tenir uns quants diners més a la butxaca i així poder-me posar la TV per satèl•lit, comprar-me un parell de Levi’s i potser unes camises de Ralph Laurent. Però ja se sap que no es pot tenir la felicitat absoluta. El que no acabo d’entendre és per què tinc aquesta sensació que m’està caient la bava contínuament. Em poso la mà a un dels extrems de la meva boca i noto d’humitat de la saliva com raja. Ben mirat, tant se val. Abans sempre estava neguitós i patia constantment per tot: la feina, la família, la crisi els diners i el sexe. Ara no, ara sempre tinc un somriure (gens estúpid) a la cara. No em feia gaire gràcia que em foradessin el cap. Però veient el resultats miraculosos en altres persones em vaig decidir a fer el pas i ara estic convençut que, almenys, després d’aquesta petita operació no em tornaré a sentir un desgraciat.
LLETRA No tengo dinero oh. No tengo dinero no, no, no, no. No tengo dinero oh. No tengo dinero no, no, no, no. Los modernos lujos viven aquí, en el lugar más alto de mi ciudad. Se nutren de imágenes y de relés. Yo quisiera estar ahí mas no tengo dinero oh.... Los nuevos italianos crean aquí, impávidos y fieros de la velocidad. Neo psichico es el sintético Edén. Yo quisiera estar ahí mas no tengo dinero oh... Neo psichico, besado de una dea tu eres. Patria de estos te crean. No tengo dinero oh.
“Això ja no s’aguanta per enlloc”. L’altre dia esmorzava amb uns companys de feina (alguns d’ells economistes) i tots ells, d’una manera o una altra estaven d’acord amb aquesta afirmació. Convenien que hi ha tot un seguit d’indicis que així ho confirmen. Són senyals que potser de manera aïllada sonen com notícies més o menys tremendistes. Tots teníem la sensació que vivim d’alguna manera com el conill darrera la pastanaga. Sempre tard; res no arriba a ser novetat perquè en el moment que es fa pública, ja és obsoleta.
L’economia n’és un bon exemple. Uns quants especuladors juguen en els casinos que han esdevingut les borses. Ho fan amb les cartes marcades. I no poden perdre. La gent, cada cop més contreta, amb menys recursos, surt al carrer i protesta. “Són delinqüents sense cap ideologia”, diu, Mr. Cameron, el Premier britànic. Potser sí. Però hi ha una gran perversió en aquest argument. I és que no es pot pretendre viure bombardejat constantment per una publicitat hiperconsumista, que crea desitjos i necessitats supèrflues i no assumir les conseqüències. És a dir, que no és possible adquirir bens de consum si no tenim diners. Què faig si veig unes bambes Nike que em molen però que no me les puc comprar perquè no tinc un xavo? Les robo, que és la manera més barata d’aconseguir-les.
Retallades i més retallades és la recepta que proposen els polítics clàssics per resoldre un caos que va en augment. Però, o bé no comprenen res o no volen enfrontar la situació S’enroquen. Només prenen mesures pal•liatives que, a la llarga, precisaran de noves actuacions del mateix tipus. No entenen que s’ha de planificar a llarg termini per intentar canviar el model de societat. Són extremadament paternalistes. Desconfien de la població. No creuen que ens en podem per nosaltres mateixos. Estan cagats de por i només se’ls acut seguir aplicant el bisturí als subsidis i les prestacions econòmiques. I hi ha molta gent que depèn de 400 euros per passar el mes.
Retallar i controlar. Segurament el proper objectiu serà Internet, un dels últims reductes de llibertat que queden. Però, es poden posar tanques al camp? Seguirà sortint gent al carrer? No en tinc cap dubte. S’acaba el temps d’abaixar el cap i combregar amb tots els capricis dels governants i dels poders financers. Em temo que els temps difícils no han fet més que començar.
Jo, escolto Kortatu i m’adono que, per una raó o una altra, sempre acabem al cap del carrer.
LLETRA
He visto las calles ardiendo otra vez. He visto las calles ardiendo otra vez. Has vivido mucho, en tan poco tiempo. La vida va deprisa todo será muy lento. Mira los chavales, qué fuerte vienen dando. ¡A la calle, a la calle! Se lo están currando. He visto las calles ardiendo otra vez. He visto las calles ardiendo otra vez. Andas despistado, no sabes qué hacer. Ya va siendo hora que esto empiece a arder, a sentir otra vez el calor en las calles. Mira cómo corren entre el fuego los chavales. He visto las calles ardiendo otra vez, he visto las calles ardiendo otra vez.
El dissabte al vespre vam anar, per primer cop, al Teatre Nacional de Catalunya. L’edifici és, certament digne d’admiració. Màgnific. Tenia entrades per a la sala gran on s’hi representava ‘El misàntrop’, de Moliere. El protagonista principal, el Jordi Boixaderas, està senzillament genial. I de la resta del repartiment, no es pot dir sinó que assoleixen també a un altíssim nivell. Per tant, l’experiència global va ser tremendament positiva. Un cop va acabar l’obra, vam sortir al carrer. Feia una nit esplèndida i vam decidir caminar una estona. Com que ens agafava de camí, vam passar per davant de l’Auditori. Se sentien atronadors aplaudiments que provenien de dins de l’edifici i ens vam preguntar qui devia ser l’artista que arrencava aquestes mostres d’aprovació. Ens vam apropar una mica més a la zona de venda d’entrades i vam comprovar que la responsable d’aquell alderull era Mònica Naranjo. Heus ací, dues realitats del país en què vivim. Les dues absolutament respectables i les dues amb el seu públic fidel. Sense que tingui res a veure (o potser sí, després de tot), mentre tornàvem xerrant i gaudint de la serenor de la nit, jo no podia evitar pensar en aquesta cançó. Tot el dia, tot el cap de setmana no se m’ha deixat de repetir.
LLETRA Sabes, te quiero, sabes, te quiero, te quiero y lo sabes, sabes, te quiero. Sabes, te quiero, sabes, te quiero, te quiero y lo sabes, sabes, te quiero, te quiero... Y si te miro a los ojos, navego, viajo por dentro de tu cuerpo, y veo tu alma, tus huesos, tus dientes, tus sueños, y yo estoy en ellos escondido y te quiero, te quiero, yo te quiero.
Sabes, te quiero, sabes, te quiero, te quiero y lo sabes, sabes, te quiero. Sabes, te quiero, sabes, te quiero, te quiero y lo sabes, sabes, te quiero, te quiero... Y si te miro a los ojos, navego, viajo por dentro de tu cuerpo, y veo tu alma, tus huesos, tus dientes, tus sueños, y yo estoy en ellos escondido y te quiero, te quiero, yo te quiero.
Sabes, te quiero, sabes, te quiero, sabes, te quiero, sabes, te quiero, sabes, te quiero, sabes, te quiero, sabes, te quiero ...
Ingredientes Un pan moreno o de miga dura (del día anterior) 6 dientes de ajo 250 gr. de chorizo 100 gramos de panceta 1 dl de aceite (una tacita) Sal
Elaboración Se corta el pan a rebanadas finas o mejor a pellizcos. Se pone en una fuente honda y se le echa un poco de agua templada, con sal. El agua se va echando poco a poco por encima del pan, de manera que se vaya remojando, sin que quede “aguachirnao". Se deja reposar unas horas, cubierto con un paño. Se pelan los ajos y cortan en láminas. Se corta el chorizo en rodajas y la panceta en taquitos. Se pone una sartén honda al fuego con el aceite. Echar los ajos y cuando estén dorados, bajar el fuego y agregar el chorizo y la panceta, darle vueltas con la rasera y cuando haya soltado la grasa agregar el pan y seguir moviendo con la rasera, cortando y moviendo constantemente para evitar que las migas se peguen y para conseguir que queden sueltas. Cuando el pan se ve en forma de migas, sueltas y doradas, apartar la sartén del fuego y ¡a comer!.
Las Migas és un grup de flamenc diferent. Format per quatre noies Marta Robles (guitarra, Lisa Bause (violí i acordeó), Isabelle Laudenbach (guitarra) i Sílvia Pérez Cruz (veu i cajón), de diversa procedència -Sevilla, Berlín, Paris i Palafrugell- que es van conèixer a l’Escola Superior de Música de Catalunya on cadascuna estudiava la seva especialitat. L’any 2004 van decidir formar un grup per tocar juntes i des d’aleshores no han parat de fer concerts i actuacions. Finalment, l’any 2010 publiquen el seu primer àlbum sota la impecable producció de Refree, Las Reinas del Matute. En aquest treball presenten cançons en un flamenc amable i suau, fent alguns acostaments a altres estils com ara el fado, el tango o el bolero. Tot això gràcies a la meravellosa i versàtil veu de la Sílvia Pérez Cruz. Perdóname luna és un exemple d’aquest càlid flamenc.
LLETRA Embiste la luna como embiste el toro. La luna menguante carente de amante, carente de todo. ¿Qué sabe la luna, cuando soy sincero? ¿Si una vez te quise, o si aun te quiero? ¿Qué sabe la luna como yo me siento, si hasta la armadura se me ha puesto oscura de llorar por dentro? ¡Dudo que la luna pueda saber cuáles son mis dudas, si ni yo las sé! La luna lunera no brilla en mi cielo, ya no hay cascabeles pa’ su sonajero. Yo desde mi tumba convertida en cuna, vuelvo pa’ decirte: perdóname luna, perdóname luna. Embiste la luna como embiste el toro, con y sin motivo, se que te quería, que me siento solo. ¡Sabe bien la luna que sin ti no vivo, que no puedo verte pero no te olvido! ¿Qué sabe la luna del triste payaso, que al callar otorga, firmes a la horca que le da el fracaso? ¡Dudo que la luna pueda saber cuáles son mis dudas, si ni yo las sé! La luna lunera … La luna lunera ... Perdóname luna, perdóname luna
Sucedió hace una semana. Veníamos cuatro amigos de tomar unas cervezas en un pub irlandés mientras veíamos el desenlace de la eliminatoria de Liga de Campeones entre el Chelsea y el Manchester United. Una vez hubo finalizado decidimos ir al Pastís, donde parece ser que había un espectáculo de tango. Llegamos tarde. La actuación había terminado. Lástima. Parece ser que era alguien que lo hacía francamente bien. Apuesto a que era el mismo tipo que, sentado en la barra junto a nosotros, se bebía una cerveza. En aquel momento, E. me lanzó un reto: ‘por qué no publicas un tango en La Cançó del Día ’. Pero me dijo que no podía ser cualquier tango, claro, sino Y todo a media luz. Recogí el guante y, aunque va en contra de las normas del blog (ya que quien sugiere una canción también debe aportar algunas líneas en el post), me comprometí a intentar escribir algo al respecto. Los días han ido pasando sin que encontrase la inspiración. Cierto que también he estado extremadamente gandul. Pero no había manera. Hasta ayer por la tarde. Volvía en metro a casa. Pensaba en esto y aquello y ya me iba a dar por vencido cuando, de repente, en la estación del Clot entraron en el vagón tres músicos: dos acordeones y un contrabajo. Empezaron atacando con Amor de mis amores, un tema a medio camino entre la tristeza y la alegría, sin duda un clásico en los músicos que rondan por el metro. A continuación, siguieron con el Tico Tico, otra melodía habitual en el repertorio callejero, a un ritmo realmente frenético. Y entonces, de repente, cuando nos acercábamos a la estación de La Sagrera, la luz del vagón se apagó. En ese instante, los músicos haciendo gala de buenos reflejos, iniciaron los acordes del tango que nos trae, mientras, poco a poco, avanzaban hacia el siguiente vagón. Volvió la luz. Instintivamente giré a un lado y a otro la cabeza. Descubrí a una chica y a un chico jóvenes que acababan de besarse. En fin, cosas curiosas que pueden suceder a diario en el transporte público.
LLETRA Corrientes 3, 4, 8. Segundo piso, ascensor. No hay porteros ni vecinos. Adentro, cocktail y amor. Pisito que puso Maple: piano, estera y velador, un telefón que contesta, una victrola que llora. Viejos tangos de mi flor y un gato de porcelana pa' que no maulle al amor. Y todo a media luz, que es un brujo el amor, a media luz los besos, a media luz los dos. Y todo a media luz, crepúsculo interior. ¡Qué suave terciopelo la media luz de amor! Juncal 12, 24. Telefoneá sin temor. De tarde, té con masitas; de noche, tango y cantar. Los domingos, tés danzantes; los lunes, desolación. Hay de todo en la casita: almohadones y divanes; come en botica, cocó; alfombras que no hacen ruido y mesa puesta al amor. Y todo a media luz, que es un brujo el amor, a media luz los besos, a media luz los dos. Y todo a media luz, crepúsculo interior. ¡Qué suave terciopelo la media luz de amor!
El dijous vaig viatjar a Londres, convidat a passar uns dies allà fins al diumenge. Hi vaig amb la idea de gaudir de les coses quotidianes més que fer de turista clàssic i posar-me a fer cua i prendre fotos per tot arreu. Prefereixo, en la mesura del possible, passar inadvertit. No portar a sobre motxilles ni parlar en veu molt alta, com acostumem a fer els llatins cosa que fa que, de vegades, se'ns escolti un quart d'hora abans no hem arribat.
Així que, des de Girona, volo fins a London-Gatwick sense incidents. Agafo un tren que em porta a Kings Cross, on m’han de venir a buscar. Cap a les 6, puntualment, arriba la meva amfitriona, ens saludem i anem a casa seva, a Finsbury. Un cop allà, deixo la bossa i, amb el temps just ens dirigim al teatre a veure una exhibició de flamenc de la companyia 'yerbabuena' en el marc d’un festival de caire anual. Ja dins ens espera un grup d’amics residents a Londres que cada any miren d'anar-hi ni que sigui a veure un dels espectacles que integren aquest festival. És curiós com a més d’un indígena se li inflen les venes del coll mentre crida de manera vehement ‘ole, ole’. I per ser honestos, he de dir que a mi també em va agradar. Quan acaba, ja al carrer, decidim anar a sopar sushi a un restaurant japonès petit i acollidor. El divendres, ens llevem tard però aprofitem la tarda per caminar i caminar (callejear), que és una cosa ben recomanable, malgrat la pluja finíssima que cau. Tan fina és la pluja que, a voltes, no saps si plou o és la humitat que es condensa i s’enganxa als cabells, a la cara, a la roba. Candem, Coven Garden, Brick Lane... Botigues, mercats, cafès, pubs... Òptim! No ens adonem com de ràpid passa el temps. Anem a sopar a un restaurant etíop, un lloc amb una atmosfera prou especial. Calidesa. Tot el personal de l’establiment fa que et sentis relaxat. Ens porten la comanda i mengem amb les mans, com correspon a la gastronomia d'aquest país. Sens dubte una bona experiència. El dissabte, ens llevem tard un altre cop. Nevermind. Fem un brunch i tornem al carrer. Anem a la part sud de Londres. Des del Big Ben i les Cases del Parlament comencem una passejada per la riva sud del Thames. Mola. Arribem a la Tate Gallery. Una antiga estació de producció elèctrica ara reconvertida en espai cultural, absolutament demolidor. M’impressiona Ai Wei Wei que exposa un treball conceptual allà on antigament hi havia la turbina de la central elèctrica: ‘Sunflower Seeds’. Es tracta de més de 100 milions de llavors de pipes de gira-sol. Però, en realitat, són petites peces de ceràmica realitzades una a una. Aparentment idèntiques, tot i que, de fet, úniques. Cada una d’elles ha estat individualment esculpida i pintada per especialistes a la ciutat xinesa de of Jingdezhen. Fem un bon tomb per tota la galeria. Decidim pujar al bar que de l’últim pis on, mentre es pren una cervesa, es poden contemplar unes vistes espectaculars del riu. Lamentablement hi ha molta gent. Decidim marxar. Tornem a la part nord creuant el pont del mil•leni. Al final d’aquest pont ens espera, colossal, mig amagada per la boira, la catedral de Saint Paul. Entrem al metro i tornem a Finsbury. Descansem un moment, ens canviem i, novament, al carrer i al metro. Ens esperen uns amics per sopar a un restaurant vietnamita. Un cop més, tot és perfecte. Quan acabem ens dirigim a un lloc de concerts, un club semi-clandestí on toquen els Tako-Lako (mig danesos, mig serbis) i una banda de Reggae el nom de la qual no recordo. Els primers són un desparrame d’estil balcanic-gypsy, amb un líder carismàtic que sua profusament i que domina l’escenari. La resta de la formació: clarinet i saxo, percusions, acordió, guitarra, baix i violí. Tots plegats a ritme frenètic de set vuitens. No hi ha descans. Saltar i ballar. Si es compara amb la banda que toca després, la de Reggae, no hi ha color. El solista rastafari blanc és un ‘pesao’. Demana si volem més. Níngú no diu res. Convida a un parell de negres a improvisar raggamufin i tot canvia. Quina passada! La gent vol més d’això i menys del pesat fumat. Acaben els concerts i l’espai es converteix en un club. Sona més música balcànica. Goran Brgovic i coses per l’estil. En un moment donat el ‘catxondo’ del DJ punxa ‘Smells like a teen spirit’ a ritme de salsa. Una versió indigna, grotesca, infame només comparable al maltractament al que Pitingo es va atrevir amb el tema de Nirvana. És la senyal que hem de marxar. Són més o menys les 3 tornem a casa en bus. I, diumenge. Últims moments a la metròpoli britànica. Hem quedat amb més gent a partir de les 12 a un lloc molt xulo per fer un brunch. Tots són encantadors: Belén, John, Angus, Lola, la petita Matilda, Natàlia, Francesca, Irene, Nelo, i alguns altres els noms dels quals no aconsegueixo recordar. És com un diumenge en família i està bé. Acabem, ens acomiadem i anem cap a l’estació de Kings Cross. Començo pensar que potser vaig una mica just per anar a l’aeroport. Arribem a les taquilles de Kings Cross per comprar el bitllet de tren a Gatwick i, sorpresa. Ens diuen que no n'hi ha amb aquesta destinació els dissabtes i els diumenges des de fa tres anys degut a treballs d’enginyeria. Ens suggereixen viatjar en metro fins a l’estació de London Brigde on es pot agafar el tren a l’aeroport. A partir d’ara només curses, pas lleuger i eslàloms entre els viatjants. Tot el que podria passar, passa. Inclús se m’acaba el saldo de la targeta de transports. (Cago en tot). Don’t panic. Finalment arribem a l’estació de London Bridge. El tren que m’ha de portar a l’aeroport està a l’andana però encara trigarà 20 minuts a sortir. Intueixo que n’hi ha un que acaba de marxar. La meva amfitriona i jo ens acomiadem a corre-cuita. Valido el meu bitllet i passo a l’andana. Entro dins del tren i intento relaxar-me. Ho intento però la veritat és que no puc deixar de pensar que, si arribo a temps, m’anirà de ben poc. El tren arriba al meu destí després de 40 dilatadíssims minuts en què miro 40 vegades el rellotge. Surto i, un altre cop, començo a córrer. Sort que l’aeroport de Gatwick és petit i em planto al control de seguretat en qüestió de 10 minuts. La cua per passar-lo no és molt llarga, però els agents de seguretat es prenen la seva feina de manera seriosa. Per acabar-ho d’adobar tot, quan arriba el meu torn, em fan posar a un costat i m’escorcollen a consciència de cap a peus. (Per què serà que sempre em passa a mi?). Jo, callat, sé que, quan acabin amb mi, em tocarà fer un altre sprint. I així és. Intento buscar la primera pantalla amb la informació de porta d’embarcament. A veure. Girona. Ostres, encara no n’hi ha d’asignada. Uffff. Per primer cop en gairebé dues hores començo a tranquil•litzar-me. No perdré el vol i a partir d’ara tot anirà rodat. Passats uns 30 minuts embarquem i ens enlairem. Transcorregudes dues hores de vol, aterrem sense cap complicació. Surto de la terminal i em dirigeixo a l’autobús que em portarà a l’Estació del Nord, a Barcelona. Durant l’hora i escaig de camí envio i rebo uns quants SMS. Un cop l’autobús conclou el seu trajecte, baixo, prenc la meva bossa i faig una trucada. La més important del dia. Agafo el metro i ja està. Torno a ser un barceloní més.
LLETRA Anoche desperté en un sueño volando en el tiempo hacia atrás, flotando sobre un arco iris de cristal. Llegué al Mar de los Agujeros, reconocí a Modesty Blaise durmiendo en un campo de fresas a sus pies. Viviendo en la era pop, viviendo en la era pop, tu voz en color. Recorrí los cafés del Soho, compré discos de los Roulettes, me adentré por Waterloo Sunset y lloré. Callejeando por Chelsea, me tropecé con Larry Lynch y robé un loro en Portobello para ti. Viviendo en la era pop, viviendo en la era pop, tu voz en color. No puedo pensar en lo peor, se acerca el momento de decir adiós. Y no quiero olvidar tu color, tu color, tu color, tu color. Viviendo en la era pop, viviendo en la era pop, tu voz en color. Viviendo en la era pop, viviendo en la era pop, tu voz en color.
Un suggeriment: Vaig estar al lloc de la foto. El trobareu a Brick Lane. És tota una institució. Us el recomano
Salut, camarada Leonov. M’omple d’orgull rebre la visita en el meu bloc de tan ínclit personatge. És un veritable honor tenir-vos com a lector. Lamento que no us agradi Vetusta Morla, però bé, per a gustos es van fer els colors. Com que és possible que algun visitant no sàpiga qui sou, faig cinc cèntims de la vostra espectacular i apassionant biografia. Aprofito per dedicar-vos una altra cançó. Els intèrprets i el títol del tema tenen molt a veure amb l’ofici que heu desenvolupat. Espero que sigui del vostre exquisit gust. Salut, tovarish! Ah, i per cert, deixeu de beure vodka a ‘palo seco’ que fa que us beveu, també, l’enteniment. Proveu millor amb el whisky: diu un amic meu (que potser coneixeu) que és millor per al cor.
"Alexei Leonov es un cosmonauta ruso, nacido el 30 de mayo de 1934 en Listvyanka, Unión Soviética). En 1953 ingresó en la fuerza aérea y en 1959, siendo piloto de combate, fue entrenado para viajes espaciales. Leonov realizó ell primer paseo espacial el el 18 de marzo de 1965. La nave que lo llevó al espacio exterior fue la Vosjod 2. Quien le acompañaba era el capitán y piloto principal de la nave, Pavel Belyayev, presto a brindar apoyo en cualquier momento. Leonov abandonó la nave por 23 minutos y 41 segundos, pasando la mitad de este tiempo en movimiento libre a unos 5 metros de la nave. “Al abrir la escotilla vi un cielo lleno de estrellas brillantes y la Tierra completamente redonda. Toda Europa estaba debajo de mí. Había mucho silencio, un silencio absoluto, todo estaba muy quieto. Tenía una sensación muy rara, imposible de imaginar”, diría años después recordando aquel legendario vuelo. La salida al espacio empezó durante la segunda vuelta de la nave alrededor de la Tierra. Desde el tablero de control Belyayev abrió la escotilla a la cámara de la compuerta. Según los planes, el cosmonauta iba a estar unido con su nave mediante un cordón umbilical. El cordón iba a suministrarle oxígeno y una línea de comunicación con el comandante y el control de Tierra. La nave Vosjod alcanzó la órbita con éxito el 18 de marzo de 1965. La tripulación comenzó a preparar el paseo espacial. El comandante Belayev ayudó a Leonov a preparar su mochila de emergencias y acoplar el cordón. Leonov salió sin contratiempos por la escotilla despresurizada y abandonó la nave. “Me sentía bien e iba informando lo que veía”, señala. Sin embargo, a los 10 minutos de paseo el cosmonauta descubrió un problema. “El traje espacial se estaba comportando de una forma muy diferente de como lo había hecho en la Tierra”. El traje se hinchaba, dificultando los movimientos y tirando de sus manos y pies hacia afuera. En el momento que Leonov estaba dispuesto a regresar a la nave las cosas se descontrolaron. “A pesar de que había un buen ajuste, mis pies se salían de las botas del traje y mis manos de los guantes”, recordó Leonov. “El trabajo se volvió imposible, traté de agarrar las asas [de la escotilla] pero mis dedos no funcionaban porque no se ajustaban a los guantes y se iban a doblar delante de mí." Además, la escafandra se hinchó tanto que ya no cabía por la escotilla. En ese momento Leonov, sin consultar con el control de Tierra, decidió bajar la presión interna del traje en un 200%. “Decidí que había respirado oxígeno suficiente para evitar que el nitrógeno provocase burbujas en mi sangre (la tristemente célebre narcosis de nitrógeno que sufren los buceadores)”, dijo. Además, Leonov desobedeció el procedimiento normal de regreso a la nave (entrando primero con los pies). A esto se sumó que su temperatura corporal se incrementó en casi 2ºC durante su actividad extravehicular. Pero ni el exitoso regreso de Leonov puso fin a las aventuras de la tripulación, ya que el sistema automático de control de descenso se estropeó y Beliaev tuvo que asumir el control manual de la nave, elegir un lugar de aterrizaje y encender los motores de descenso en el momento preciso. Esto tampoco fue fácil,puesto que el control manual era imposible estando los cosmonáutas sujetos en los sillones de descenso, a 90º del tablero de control. Mientras Pavel Belyayev conectaba el tablero en modo manual y orientaba la nave para después regresar a su sillón, pasaron unos 22 segundos, hecho que al final desembocó en una desviación de 165 kilómetros al noreste. Finalmente la nave aterrizó en la taiga, lejos de zonas habitadas y además en condiciones invernales. Los grupos de rescate tardaron tres días en encontrarles, pero el helicóptero no pudo aterrizar en el bosque. Se pudo preparar una pista de aterrizaje tan solo a 9 kilómetros de su paradero. Los socorristas y cosmonautas llegaron a ese sitio en esquíes. Más tarde, en 1975, Leonov formaría parte, por el lado soviético, de la célebre misión Apollo-Soyuz 19.
LLETRA Podemos irnos juntos lejos de este mundo tú y yo, en un viaje por galaxias infinitas hacia el sol. No queda nada que prolongue mi parada en este mundo ni un solo minuto. Tú y yo de viaje por el sol dentro de una nueva dimensión. ¿Qué podría ser mejor que estar siempre juntos tú y yo? ¿Qué estar siempre juntos tú y yo? Puedes venir conmigo, vámonos, tenemos que salir. Porque ese cielo lanza brazos invisibles hacia mi. Y si vinieras, en el centro de esa estrella pasaría el resto de mi vida. Tú y yo de viaje por el sol dentro de una nueva dimensión. ¿Qué podría ser mejor que estar siempre juntos tú y yo? De viaje por el sol en una nueva dimensión? ¿Qué podría ser mejor que estar siempre juntos tú y yo?
Una associació absurda de pensament caçats al vol, buscant el paral•lelisme amb la lletra d’aquesta cançó. Potser no és la millor. Sé que algun lector detesta el grup que la canta. També n’hi ha qui els ha descobert fa poc i els troba interessants. It’s up to you.
No busco a ningú. Bé potser si que ho he fet. Ho he fet. Aquest punyetero ‘facebook’ m’acaba impulsant a fer recerques increïbles. La qüestió és que, aquesta recerca no ha estat més que un exercici introspectiu d’autorecerca. I ja fa alguns dies que dura. Aquest cap de setmana podria haver-lo passat a Madrid. Uns amics hi anaven i m’havien proposat compartir l’apartament que havien llogat en ple centre, justament al costat de la Puerta del Sol. Degut a diverses circumstàncies, al final no hi he anat, i ja està. No vull pensar-hi més. Per a mi són uns dies en què dormo poc. Vaig a dormir tard, per una cosa o per una altra, i a l’endemà, necessito recuperar a còpia de migdiada. No sempre és possible, però ho intento. Una de les raons per les que he anat (gustosament) tard a dormir és per parlar sense parlar amb una persona molt especial. Aquest sistema implica imaginar la veu de la persona amb qui parles. Em mola fer aquest exercici. Després, durant els dies, aprofito qualsevol ocasió per refugiar-me en la lectura. Intento acabar el llibre de Dino Buzzati. I ja en tinc un altre a la tauleta de nit. Em moc però no em moc. És un moviment invisible. Podria semblar una estàtua, però estic en velocitat de creuer i disposat a fer un mortal carpat, clavar la recepció i saludar al respetable públic. Serà l’única manera de apaivagar l’animal que porto dins. Spiderman sempre ha estat el meu superheroi favorit. Seria genial poder esperimentar què se sent passejant per una gran ciutat llençant teranyines d’edifici en edifici. En comptes d’això, em trobo més a prop de Peter Parker que del defensor de la llei. Definitivament. Tots dos compartim les nostres misèries. També tots dos podem fer grans coses si ens ho proposem. Potser també són dies en què he pensat o m’han fet pensar en coses del passat. De molts anys enrere. I el passat, passat és. No és una bona idea rememorar-lo i, per tant, he de fer-hi un petit esforç per centrar-me en el present. Tot i així, no he pogut evitar veure antigues fotos algunes de les quals m’han fet esboçar un petit somriure. Aleshores jo tenia més cabells i era força més ingenu. Ja està. De moment. D’acord que segurament són pensaments inconnexos. He de prendre moltes decisions properament. Algunes són bons propòsits per al 2011, més estratègiques, si voleu. D’altres m’ajudaran a intentar alliberar-me d’algun dimoni amagat que sorgeix de tant en tant.
LLETRA No he buscado a nadie, llevo días buscándome yo. No quiero pensar en Madrid ni en su reloj. Duermo por las tardes, por las noches me invento su voz. En las sombras me veo al revés, en los libros me encuentro mejor. Estatua de sal prepara tu salto mortal. No te puedo calmar, pequeño desastre animal. Pinto en los espejos personajes de ciencia ficción, que escapan a su otra mitad sin pedirle permiso a el creador. Y ensucio recuerdos cuando echo la vista hacia atrás. He mezclado en el mismo cajón mis historias, sus fotos y un plan. Estatua de sal prepara tu salto mortal. No te puedo esperar pequeño desastre animal. Estatua de sal prepara tu salto mortal. No te puedo esperar pequeño desastre animal. Hey tu de que vas vas? Dime si vas a saltar. Hoy no puedo esperar, ven pequeño desastre animal.
Una entrada escrita a quatre mans. Em van proposar penjar aquesta cançó. Jo, que ara estic ficat amb “Sessanta raconti”, de Dino Buzzati, trobo que un dels contes que l’integren, que tot just he acabat de llegir, “Inviti superflui”, encaixa força bé amb la cançó.
Vorrei anche andare con te d’estate in una valle solitaria, continuamente ridendo per le cose più simplici, ad esplorare i segreti dei boschi, delle strade bianche, di certe case abbandonate. Fermarci sul ponte di legno a guardare l’acqua che passa, ascoltare nei pali del telegrafo quella lunga storia senza fine che viene da un capo del mondo e chissà dove andrà mai. E strappare i fiori dei prati e qui, distesi sull’erba, nel silenzio del sole, contemplare gli abissi del cielo e le bianche nuvolette che passano e le cime delle montagne. Tu diresti “Che bello!”. Niente altro diresti perqué noi saremmo felici; avendo il nostro corpo perduto il peso degli anni, le anime divenute fresche, come se fossero nate allora. (...) Vorrei pure – lasciame dire – vorrei con te sottobraccio attraversare le grandi vie della città in un tramonto di novembre, quando il cielo è di puro cristallo. Quando i fantasmi della vita corrono sopra le cupole e sfiorano la gente nera, in fondo alla fossa delle strade, già colme di inquietudini. Quando memorie di età beate e nuovi presagi passano sopra la terra, lasciando dietro di sé una specie di musica. Con la candida superbia dei bambini guarderemo le facce degli altri, migliaia e migliaia, che a fiumi ci trascorrono accanto. Noi manderemo senza saperlo luce di gioia e tutti saran costretti a guardarci, no per invidia e malanimo; bensì sorridendo un poco, con sentimento di bontà, per via della sera que guaresce le debolezze dell’uomo. (...) Ma tu – adesso ci penso – sei troppo lontana, centinaia e centinaia di chilometri difficili a valicare. Tu sei dentro a una vita che ignoro, e gli altri uomini ti sono accanto, a cui probabilmente sorridi, come a me nei tempi passati. Ed è bastato poco tempo perché ti dimenticassi di me. Probabilmente non riesci più a ricordare il mio nome. Io sono ormai uscito da te, confuso fra le innumerevoli ombre. Eppure non so pensare che a te, e mi piace dirti queste cose.
(Dino Buzzati. Inviti superflui).
Quisiera también caminar contigo en verano por un valle solitario, riendo continuamente por las cosas más sencillas, explorar los secretos de los bosques, de las calles blancas, de ciertas casas abandonadas. Detenernos en el puente de madera para ver el agua que pasa, oír en los postes del telégrafo aquella larga historia sin fin que viene de un confín del mundo y quien sabe dónde llegará. Y cortar las flores de los prados y aquí, tendidos sobre la hierba, en el silencio del sol, contemplar los abismos del cielo y las blancas nubecillas que pasan y las cimas de las montañas. Tu dirías “¡Qué bonito!”. Ninguna otra cosa dirías porqué nosotros seríamos felices; nuestro cuerpo, habiendo perdido el peso de los años, las almas que se vuelven frescas, como si hubieran acabado de nacer. (…) Quisiera además – déjame decir – quisiera contigo del brazo atravesar les grandes avenidas de la ciudad en un atardecer de noviembre, cuando el cielo es puro cristal. Cuando los fantasmas de la vida corren sobre las cúpulas y rozan a la gente negra, en la parte inferior de las calles, ya colmados de inquietudes. Cuando recuerdos de edad antigua y nueva presagios pasan por encima del suelo, dejando tras de sí una especie de música. Con la cándida arrogancia de los niños miraríamos las caras de los demás, miles y miles, que a riadas nos pasan al lado. Mandaríamos, sin saberlo luces de alegría y todos estarían obligados a mirarnos, no por envidia o animosidad; sino sonriendo un poco, con sentimiento de bondad, por la calle de la noche que sana las debilidades del hombre. (…) Pero tú – ahora que pienso – estás demasiado lejos, centenares y centenares de kilómetros difíciles de franquear. Tú estás dentro de una vida que ignoro, y tienes junto a ti a otros hombres, a quienes probablemente sonríes, como a mí en los tiempos pasados. Y ha bastado poco tiempo para que de olvidaras de mi. Probablemente no conseguirás recordar mi nombre. Yo ya he salido de ti, confundido entre las innumerables sombras. A pesar de todo no sé pensar que a ti, y me gusta decirte estas cosas.
LLETRA Tu recuerdo sigue aquí como un aguacero. Rompe fuerte sobre mí, pero a fuego lento. Quema y moja por igual y ya no se lo que pensar: si tu recuerdo me hace bien o me hace mal. Un beso gris, un beso blanco, todo depende del lugar. Que yo me fui, eso esta claro, pero tu recuerdo no se va. Siento tus labios en las noches de verano. Ahí están, cuidándome en mi soledad, pero a veces me quieren matar. Tu recuerdo sigue aquí como un aguacero. Rompe fuerte sobre mí pero a fuego lento. Quema y moja por igual y ya no se lo que pensar: si tu recuerdo me hace bien o me hace mal. A veces gris, a veces blanco, todo depende del lugar. Que tú te fuiste, de eso es pasado; yo sé que te tengo que olvidar. Pero yo le puse una velita a todos mis santos. Ahí está, pa' que pienses mucho en mí. No dejes de pensar en mí. Tu recuerdo sigue aquí como un aguacero. Rompe fuerte sobre mí, pero a fuego lento. Quema y moja por igual y ya no se lo que pensar: si tu recuerdo me hace bien o me hace mal. Piensa en mí. (He sentido tu y veneno al corazón). Te hace bien (que quema y moja, que viene y va). ¿Tu donde estas? (Atrapado entre los versos y el adiós). Tu recuerdo sigue aquí como un aguacero. Rompe fuerte sobre mí, pero a fuego lento. Quema y moja por igual y ya no se lo que pensar: si tu recuerdo me hace bien o me hace mal. Tu recuerdo sigue aquí. Rompe fuerte sobre mí. Pero que rompe, rompe, el corazón. Quema y moja por igual. Se que te tengo que olvidar. Si tu recuerdo me hacia bien o me hacia mal
Baixo, fitxo la sortida i em dirigeixo al carrer. M’esperen a la porta el sr. W, el senyor P i, procedents d’Almeria, la senyoreta A i la senyoreta C. Em diuen que els agradaria pasta per dinar. Proposo anar al Toscana, un restaurant italià on fan un menú per menys de 10 euros. No hem de caminar gaire des de la meva feina: Diputació entre Llúria i Bruch i ens hi plantem en 3 minuts. El dinar resulta molt agradable. Mentre van servint els plats anem agafant confiança i parlem dels temes més diversos. També comentem que la relació qualitat –preu del lloc és força apreciable. Passa el temps i no ens adonem que ens hem quedat sols al menjador. Som els últims clients. Ens aixequem, paguem i sortim al carrer ben satisfets. Decidim anar cap a les Rambles. Però el senyor W, ens deixa. Ja havia fet plans per anar a la filmoteca on hi ha programat un cicle de no recordo quin director. En arribar a la Plaça Catalunya, proposo aturar-nos un moment a l’Ateneu Barcelonès per fer un cafè. El senyor P ja hi ha estat algun cop però les senyoretes A i C, mai. Imagino que els agradarà aquell ambient un xic decadent que s’hi respira: el jardí romàntic, l’esplèndida biblioteca amb els frescos al sostre i, el bar on seuen uns quants falsos intel•lectuals; també ells podrien pensar-ho de mi. És una tarda freda i al bar de l’Ateneu hi ha un ambient càlid. Ve molt de gust seguir amb l’amena conversa mentre prenem uns cafès. Cap a les 17.30 sortim. Sens acut que podem passar a fer una copa al Boades. Total, només hem de creuar les Rambles. Hi anem. Hi entrem. Seiem. La gent parla de manera alegre. Hi ha diversos grups. Dues noies per un costat que semblen franceses; quatre tios i una noia que xerren molt animadament (em sembla que acaben de sortir de la feina i celebren que és divendres); al costat del bany un altre grupet de senyors d’uns 55 anys; i, a la nostra esquerra, cinc o sis nois joves presumptament americans. Les noies i jo demanem mojitos. El senyor P, un combinat del qual no recordo el nom. Ell encerta. Els nostres mojitos resulten força decebedors, tenint en compte la reputació del local. Anem a la barra i demanem al barman que ens hi posi una mica de sucre per tractar d’arreglar el desgavell. Ho fa i tornem als nostres seients. En el mateix instant, s’obre la porta i entra un noi ben paregut acompanyat d’una noia força maca. Em sembla que parlen alemany. Paro atenció en el rostre del noi. No està ni a tres metres. Em resulta conegut. No hi ha dubte. Es tracta del Daniel Brühl. Els ho dic als meus amics. No s’ho acaben de creure. Pensen que tinc una gran propensió a trobar pareguts raonables. No obstant, de seguida s’adonen que tinc raó. Em fa l’efecte que ningú més al Boades l’ha reconegut. En un moment donat, el Daniel i jo ens mirem. Se sap reconegut. Jo, que l’ultima cosa al món que vull és que se senti incòmode, nomes abasto a dir-li: “bones pelis, mestre”. Ell, es posa la mà dreta al pit i em contesta somrient amb veritable modèstia: “gràcies”. No el molesto més. Nosaltres seguim amb la nostra conversa. Riem i riem i seguim rient. Decidim que ja és hora de deixar el Boades i dirigir-nos al bar Castella, al carrer Tallers, cantonada carrer Gravina. Ens aixequem i, quan ens disposem a sortir la vista del Daniel i la meva es tornen a creuar. Li dic: “salut”. Ell, fent el mateix gest de posar-se la mà al pit em respon: “salut”. Tornem a estar al carrer. Ens abriguem. El sol ja ha marxat. El fred mossega una mica més que quan hem entrat. Caminem menys de cinc minuts i arribem al Castella. Canyes a un euro. És un perill real. Tot i que hem de baixar fins al paral•lel per buscar les entrades del Primavera Club, acabem per engrescar-nos amb la música heterogènia (per dir-ho d’una manera fina) que punxa el Fran, l’amo del local. Potser només hi hem anat un parell de vegades el senyor P i jo, però el tal Fran, ens tracta amb una familiaritat que qualsevol diria que prové d’anys de visites al seu bar. Les canyes van caient. Anem perdent la noció del temps. A partir d’aquí, començo a tenir buits de memòria, així que, millor no especular, al menys de moment.
LLETRA No sé que hora es y es que voy tan ciego que no puedo estar ni sobre mis pies. La pared se transforma en una línea irregular no tiene final. Joder! qué bien! Me siento como el aire que roza mi piel. Vuelvo a enloquecer. Joder! que bien! Han puesto ese disco del 96 que suena tan bieeeeen. Por eso yo lo sigo bailando, sigo el impulso de la corriente. Por eso yo lo sigo bailando, nada prohibido todo pervierte. No quiero que se acabe esta noche, que me despierten y me recuerden que es lo que tengo, que es lo primero. Mi estado natural, pierdo el equilibrio; fijación mental. Me dejo llevar por la distracción, movimiento ambiguo a mi alrededor. Cambios de color. Joder! que bien! Mezclarse entre la gente, volver a caer en la estupidez. Joder! que bien! Han puesto ese disco del 96 que suena tan bieeeeen. Por eso yo lo sigo bailando, sigo el impulso de la corriente. Por eso yo lo sigo bailando, nada prohibido todo pervierte. No quiero que se acabe esta noche, que me despierten y me recuerden que es lo que tengo, que es lo primero.
Falten 10 per a les 3 del migdia. Estic a punt de sortir de la feina. De fet, ja me n’hauria anat, però espero uns amics i unes amigues d’Almeria amb qui dinaré per aquí a prop. Un cop haurem acabat, anirem enfilant cap al Sud, la part antiga de Barcelona. El pla és saltar aquí i allà en diversos llocs on fan diferents concerts. Alguna cosa anomenada Primavera Club. En realitat, dels més de 30 grups que actuen fins al diumenge, amb prou feines en conec 3. Estariem parlant de Teenage Fanclub, Triángulo de Amor Bizarro i Screaming Females. Sigui com sigui és una altra manera de passar el dia. Tot i que em fa una mica de por iniciar tan d’hora i que comencem amb la ingesta de cerveses. És clar, demà jugo de titular. Sí, sí, de titular. Tenim tantes baixes a l’equip que no queda més remei. Hauré d’empassar-me el temor al ridícul. Però bé, admetent que tècnicament sóc un jugador mediocre, puc assegurar que, físicament, estic a l’alçada de la resta dels companys. En fi, acabo. Tot just he rebut una trucada perduda. La senyal que estan a punt d’arribar-hi. Espero que sigui un gran cap de setmana.
LLETRA Son las seis. He dormido mal, es un día gris. Tu no estas y no hay café. Es hermoso existir. Siete y diez. Alguien escribió en el ascensor. El placer se puede comprar pagando con dolor. Yo soy uno mas de esos rostros tan comunes, en el autobús son las ocho y hoy es Lunes. Tú estas maquillándote antes de salir: sombra, rimel, lápiz y carmín; ya no está la cicatriz. Eres una mas. Hoy tus labios son burdeles. Tu y yo en la ciudad. Son las doce y hoy es Viernes. Bailemos canciones de viernes que ni conocemos pero bailemos. Hoy llegaremos hasta el cielo bailando canciones que ni conocemos, pero bailemos. Por un momento, somos tan bellos y después tan mediocres otra vez. Quiero dar una vuelta mas, sólo son las tres. Ahora soy como un niño que se ríe al caer. Por favor una vuelta mas en el carrusel. Sólo soy como un niño que se ríe al caer. Bailemos canciones de viernes que ni conocemos pero bailemos. Hoy llegaremos hasta el cielo bailando canciones que ni conocemos, pero bailemos. Por un momento, somos tan bellos y después tan mediocres otra vez. Gente tan normal que despierta por el brillo del sol de neón anunciando que es Domingo.
El capvespre del diumenge de Halloween es va allargar tant que va acabar reunint-se amb l’alba del dilluns de Tots Sants. Malgrat això, vaig ser capaç de sobreposar-me al timbre de l’alarma del meu Casio i llevar-me sense, a penes, més seqüeles que el maquillatge que algú m’havia aplicat al voltant dels ulls la nit anterior. Sense entrar en detalls, van ser unes hores realment intenses. I tot va començar amb l’eufòria que vam sentir en assistir en viu a l’espectacular victòria de la Penya sobre el Power Electronics València.
Així que, com deia, pensava que estaria més trinxat després dels esdeveniments del dia anterior. I no. Òbviament notava una mica el cansament, però després d’una reconfortant dutxa pràcticament tot a dins el meu cos va acabar prenent el seu lloc corresponent. A continuació, vaig vestir-me i em vaig disposar a vaig sortir al carrer. Un parell d’amigues m’havien convidat a dinar. Havia quedat amb elles les 14.00 a Poble Sec. Devia ser la una del migdia, més o menys quan vaig sortir de casa. No m’agrada fer tard.
Vaig arribar ben puntual al lloc de trobada. Elles m’esperaven dretes a la porta d’un bar. L’idea era fer el vermut a la terrassa de fora però com que totes les taules estaven plenes, vam haver d’entrar. L'indret era realment castís. Em va recordar el Santana, allà on acostumo a quedar amb els amics els divendres a la tarda.
Vam demanar unes canyes, olives farcides i patates braves. Tampoc no volíem passar-nos ja que els menú que ens esperava era basat en un plat prou contundent: fabada asturiana. En un moment donat, vaig veure que entrava algú. Vaig girar-me perquè la silueta em va resultar coneguda. Efectivament, el J (Los Planetas) va entrar acompanyat d’una noia força atractiva. Òstia, vaig recordar que havia tocat el divendres a Razzmatazz. Però què collons feia en aquell bar podrit allunyat de tot tipus de ‘glamour’. El cas és que van demanar unes cerveses i van seure a la taula més amagada tot i que estic convençut que ningú l’havia reconegut. Fins i tot, els ho vaig haver d’explicar a les noies que venien amb mi. Elles em van intentar convèncer que m’aixequés i li demanés un autògraf “si és el teu grup favorit, per què no ho fas”, em preguntaven. No calia, el meu sentit de la vergonya m’impedeix fer aquestes coses. El J i l’acompanyant no s’hi van estar molta estona. No més de mitja hora. Nosaltres, tampoc vam romandre molt més. Vam pagar, vam sortir i vam enfilar cap a casa de la B.
La fabada va resultar una gran sorpresa. Un plat opulent, en tots els sentits, que vam poder pair molt millor gràcies a les dues ampolles de Rioja que vam liquidar entre la ingesta de l’àpat i la dilatada i agradable sobretaula posterior. Vaig mirar el rellotge que tocava les sis i vaig decidir que era hora de tornar a casa. Vaig felicitar-les un cop més per la companyia i la taula que havíem compartit i vaig acomiadar-me d’elles amb el propòsit de repetir l’experiència més aviat que tard.
Quan vaig sortir al carrer, vaig notar una mica de fred. Vaig connectar el meu reproductor de mp3 però no eren Los Planetas el que sonava sinó el que, a continuació, us regalo. Només us demano que no tingueu prejudicis i que, si podeu, l’escolteu fins al final per així poder gaudir del privilegi de comprovar que Rubén Blades segueix en plena forma. A més a més, us trobareu amb una curiositat, cap al minut 4.40: hi ha un noi de la banda que diríem que és català, no?
LLETRA Oye, esto va dedicao’ a todos los pueblos de Puerto Rico (Trujillo). Dedicado al barrio de La Perla (Pocho dile a Johana que me haga un arroz con habichuelas bien duro). ¡Eh!…un saludito a Osian, los cogemos bajando…,¿y tú, qué estás mirando?
Yo tengo actitud desde los cinco años, mi mai me la creó con tapaboca y regaño. Desde chiquito canito y con el pelo castaño, soy la oveja negra de to’ el rebaño. Y fui creciendo poquito a poco, brincando de techo en techo, tumbando coco. Y aunque casi me mato y casi me escocoto nunca me vieron llorando ni botando moco. Siempre perfumado y bien peinadito, pa’ buscarme una novia con un apellido bonito: Larita…mi primer beso de amor, se caso la bruja lluvia con Sol. Allá bajo en el hueco, en el boquete, nacen flores por ramillete. Casita de colores con la ventana abierta, vecinas de la playa puerta con puerta…Aquí yo tengo de to’ no me falta na’, tengo la noche que me sirve de sábana. Tengo los mejores paisajes del cielo, tengo una neverita repleta de cerveza con hielo…
Un arco iris con sabor a piragua, gente bonita rodeada por agua. Los difuntos pintados en la pared con aerosol…Y los que quedan jugando basquetbol. Un par de gringos que me dañan el paisaje vienen tirando fotos desde el aterrizaje…La policía que se tira sin pena rompiendo mi casa pa’ cobrar la quincena. Aquí nació mi mai, hasta mi bisabuela…éste es mi barrio, yo soy libre como Mandela. Cuidao’ con la vieja escuela, que no te coja, que te va meter con chancletas y palos de escoba… Así que no te me pongas majadero, porque yo vengo con apetito de obrero…A comerme a cualquiera que venga a robarme lo mío… Yo soy el Napoleón del caserío. ¡Oye! Esto se lo dedico a los que trabajan con un sueldo bajito…, pa’ darle de comer a sus pollitos. Yo quiero a mi barrio como Tito quiere a Caimito. Yo no lucho por un terreno pavimentado, ni por metros cuadrados, ni por un sueño dorado… Yo lucho por un paisaje bien perfumado y por un buen plato de bistec encebollado, por la sonrisa de mi madre que vale un millón, lucho por mi abuela meciéndose en su sillón, lucho por unos pinchos al carbón… Y por lo bonito que se ve La Perla desde un avión. ¡Oye, dile! Allá bajo en el hueco en el boquete nacen flores por ramillete. Casita de colores con la ventana abierta, vecinas de la playa puerta con puerta… Aquí yo tengo de to’ no me falta na’, tengo la noche que me sirve de sábana. Tengo los mejores paisajes del cielo, tengo una neverita repleta de cerveza con hielo… Allá bajo en el hueco en el boquete nacen flores por ramillete. Casita de colores con la ventana abierta, vecinas de la playa puerta con puerta… Aquí yo tengo de to’ no me falta na’, tengo la noche que me sirve de sábana. Tengo los mejores paisajes del cielo, tengo una neverita repleta de cerveza con hielo…
¡Oye, esto fue por la inocencia de Jonathan Román!, ¡La Chilinga desde Argentina!...estamos calentando motores. Dale!
Esa risa en La Perla, la escuché en el Chorrillo y desde Pisto hasta el Callao, y donde sea que hayan chiquillos, creo en barrios con madres que dieron iguales razones y al final se murieron sin tener vacaciones. Como decía mi abuela: “Así fue la baraja en casa del pobre hasta el que es feto trabaja”. Por ese barrio eterno, también universal y el que se mete con mi barrio…me cae mal. (La noche me sirve de sábana) Veo las luces de La Perla desde Panamá… (La noche me sirve de sábana) Brillando en Clave Morse y me invitan pa’ allá… (La noche me sirve de sábana) Un camino hecho de estrellas, semáforo la Luna… (La noche me sirve de sábana) Salí a las siete y media y voy llegando a la una… (…la noche me sirve de sábana) Nena frótame con Vicks Vaporub como me hacía mamá… (…la noche me sirve de sábana) Ni dormido me olvido de mi identidad. (…la noche me sirve de sábana) El hombre bueno, no teme, no teme a la oscuridad…( …la noche me sirve de sábana). Era y no me falta más na’…
Allá bajo en el hueco en el boquete nacen flores por ramillete casita de colores con la ventana abierta, Vecinas de la playa puerta con puerta…Aquí yo tengo de to’ no me falta na’, tengo la noche que me sirve de sábana.
Esa pared del barrio, y esto es pa’ que te asombres, Cincuenta años más tarde…todavía guarda mi nombre. Aquí no se perdona al tonto majadero, aquí de nada vale tu apellido, tu dinero. Se respeta al carácter de la gente con que andamos. Nacimos de mucha’ madre…pero aquí solo hay hermanos. Y ese mar frente a mi casa, te juro que es verdad, como el de La Perla aunque yo esté en Panamá. Y sobre el horizonte veo una nube viajera dibujando la cara del gran Maelo Rivera ¡Celebra ésta reunión compai’!, ¿Qué te parece...ésta combinación de Rubencito y Calle 13? (La noche me sirve de sábana). Pero eso no resuelve al blanco sospechoso… (…la noche me sirve de sábana). La oscuridad no absuelve al verbo mentiroso (…la noche me sirve de sábana). Si te perdiste hermano encuéntrate a ti mismo…(…la noche me sirve de sábana). Vente aquí a Panamá y contribuye al turismo… (…la noche me sirve de sábana). Mil gracias Residente, mil gracias Visitante… la noche me sirve de sábana). Villa 31 en Argentina, siga echando pa’ elante (…la noche me sirve de sábana). Bolivia…la letra va pa’ el alto a ver si pasa el filtro…(…la noche me sirve de sábana). Olvida la tarea se retira el ministro. Soplando: Daniel Ramírez
Dijous, després de plegar de la feina, em sentia molt, molt cansat. Potser el més normal hauria estat marxar a casa i estirar-me al sofà una estona. En comptes d’això, em vaig ficar al cine per veure ‘Wall Street (money never sleeps), o alguna cosa per l’estil. He de dir que vaig aguantar sense dormir-me durant tota la pel•lícula cosa que em fa intuir que és bastant més bona del que imaginava. Però no és la meva intenció fer una crítica cinematogràfica. Això ja ho deixo per al Carlos Boyero. El que vull explicar és que mentre estava assegut a la butaca intentant no perdre la trama (ja sabeu, Hedge Funds, actius tòxics, apalancament monetari i altres merdes per l’estil) vaig rebre fins a 7 SMS en el meu mòbil en mode vibrator. No, no és que el món s’estigués acabant ni que el president de Corea del Nord hagués decidit convidar a Belen Esteban a Pyongyang. Tots els missatges eren diferents i no hi havia cap relació entre ells, cosa que em fa sorprendre. Potser no vaig fer bé, però vaig contestar-los tots. A continuació els especificaré, com sempre, sense dir noms.
- 16.50. M.M.: Per confirmar que soparem junts el dissabte. Penso, a veure en quines condicions acabo el partit que hem de jugar per la tarda - 17.17. B.: Missatge trivial. Comentar la jugada del divendres passat - 17.33. Mr. J.M.: Proposta per veure’ns a partir de les 19.00; contesto que impossible, que millor el proper dijous. - 18.09. Mr. S.: Anirà al Palau Blaugrana a veure el FC Barcelona contra l’històric CAI, i adverteix, compte amb l’equip saragossà. - 18.16. El grandíssim Mr. O.V.: Vol saber què ha fallat el Comitè de Competició en relació amb l’informe que va redactar al final del partit de diumenge passat; contesto, passaré per Federació quan surti del cinema. - 18.24. O.V.: diu OK; contesto que així que sàpiga el contingut de la resolució, li truco. - 18.35. La Penya: El Joventut em recorda que l’equip juga el diumenge a les 12.30; penso, és el primer cop que m’envien un SMS. I comencen a sortir el títols de crèdit.
No em quedo fins al final. Surto ràpid, lligo el metro, que tinc al costat i enfilo cap a Pep Ventura. No trigo més de 25 minuts per arribar-hi. L’estació està al costat de Federació. Hi entro, pujo a les oficines i m’atenen. Em donen la resolució sobre les al•legacions que vaig presentar a l’informe de l’àrbitre sobre la conducta de final del partit de l’O.V. La llegeixo en diagonal. Vaig al final, la part dispositiva. No el sancionaran. Tot quedarà en una amonestació. Truco de seguida a l’O.V. i li ho comento. Estem satisfets, molt satisfets. Penjo i vaig cap a la parada de l’autobús. Cap a casa. Truco a l’I.S., que el dimecres va haver de deixar l’entrenament per problemes físics. La comunicació no és gaire bona i no obstant això puc ententre que dissabte estarà en perfectes condicions per jugar. Penso en com m’ha anat el dia i em sento bé, realment bé. Al final les coses positives han superat les coses negatives i això és el que compta. Sento ganes de cantar en veu alta.
LLETRA Se lo llevo la tormenta y el tiempo, nada se pudo salvar, sólo quedo una chispa de luz, suspira por volver a empezar. Bebe la sal, y respira las llamas. NADA NOS PUEDE TOCAR. Pon en tu tumba que no es el final, tu rastro no se puede borrar. Los días están contados. No hay mas que temer. Tan solo seremos libres cuando no haya mas que perder. Ceniza de fénix, perfil de coral. Torcido, herido, con cada latido y celebra que NUESTRA HISTORIA CONTINUARÁ. Los días están contados. No hay mas que temer. Tan solo seremos libres cuando no haya mas que perder. Los días están contados. No hay mas que temer. Tan solo seremos libres cuando no haya mas que perder. Se lo llevó la tormenta y el tiempo. Nada se pudo salvar. Sólo quedo una chispa de luz. Ya es hora de volver a empezar. Lalalalalalalalala...
Ho sento molt però hi ha persones amb les quals no puc. I no serà perquè no ho intento. Vull creure que tothom mereix el benefici del dubte o, el que és el mateix, una segona, tercera o quarta oportunitat, les que calguin. Malgrat aquest filantròpic plantejament he arribat a la conclusió que esdevé impossible sentir cap empatia per determinats individus. I posaré un exemple. Ahir podia llegir al diari:
El ex presidente del Gobierno y presidente de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales FAES, José María Aznar, ha sido nombrado presidente del consejo asesor de Global Adaptation Institute, una iniciativa privada sin ánimo de lucro que aspira a convertirse en una voz pragmática en el debate sobre el cambio climático, informa FAES. "El mundo tiene que adaptarse al cambio climático y a nuevas circunstancias sociales y económicas, especialmente en beneficio de los países en desarrollo. Global Adaptation Institute es una iniciativa global y urgente centrada en conseguir soluciones realmente eficaces", afirma Aznar en un comunicado de FAES.
I penso, quina classe de broma és aquesta? Que potser no seria el mateix que donar-li a un piròman un llumí i una llauna de benzina? Al•lucino bastant, la veritat. O és que tenim la memòria tan fràgil peix que ja no recordem declaracions d’aquest ocellot ara tot just es compliran dos anys:
El ex presidente del Gobierno José María Aznar puso ayer en duda el cambio climático y criticó abiertamente que en momentos de crisis económica se dediquen recursos a esta causa. «No es prudente destinar miles de millones a causas tan científicamente cuestionables en su viabilidad como ser capaces de mantener la temperatura del planeta Tierra dentro de un centenar de años y resolver un problema que quizás, o quizás no, tengan nuestros tataranietos», aseguró el líder popular. (...) El presidente de la FAES arremetió contra los «abanderados del cambio climático» y «los inquisidores que los protegen», porque, a su juicio, son los fundadores de «una nueva religión que condena a la hoguera de la plaza pública a aquellos que osen poner en duda sus tesis, sus pronósticos o sus admoniciones». Y añadió: «La mera duda sobre el origen antropológico del cambio climático es causa automática de eco-excomunión».
No cal dir res més. Però mira, vinc escoltant aquest tema de Calle 13 i no puc evitar anar amb caminant amb un somriure. I ara que ho penso m’inspira algunes de les coses que li diria a l’ocellot si el tingués a ‘tiro’.
LLETRA Ella quiere mandinga pa' que se le vaya lo de gringa... Hay que darle un habano pa' que camine como hispano. Hay que mancharle los zapatos con fango de la Sierra para arrancarle la postura de cheesecake de Inglaterra. Ahí va caminando por Latinoamérica, imitando el caminar de una gringa genérica... No come dulce de leche por el colesterol, dice palabras en inglés mezcladas con español... Es una gringa wannabe. Ni siquiera sabe dónde queda la capital de su país. Es una imbécil... Tiene cerebro de buey, por eso le dedico este funk así medio gay como Jamiroquei. Yo la veo a cada rato como los perros satos. Sin rumbo, dando tumbos por el mundo, robándole dinero a los viejitos millonarios moribundos. Así como Donald Trump… en menos de un segundo te roba hasta las arrugas. Es una bruja, pero sin escoba y sin verrugas porque es bonita, con sus nalgas paraditas, te hechiza con su nariz respingadita, como las francesitas... Es una idiota, le saca leche a tus pelotas con tal de montarse en tu carro sin capota. Es una cuera fina, tan fina... que me ha salido más cara que la cabrona gasolina. Come sólo en restaurantes elegantes: filete de oro con ensalada de diamantes. Prefiere hacerse un implante de fijo antes de darle de comer a sus hijos. Es una experta rompiendo condones. Es dueña de toda tu herencia antes de bajarte los pantalones. No tiene sangre indígena ni africana porque dice que su familia es de herencia alemana. Es una vergüenza latina. Me gustaría atravesarle el pecho con una jabalina encendida en fuego y que se le quemen los senos y que la punta de la jabalina también tenga veneno para asegurar su muerte; porque aunque no se lo merezcan estas cueras tienen suerte y reviven como los zombies... Por eso después le voy a tirar con la combi de puños en la cara hasta dejarla desfigurada.
Ella quiere mandinga pa' que se le vaya lo de gringa... Hay que darle un habano pa' que camine como hispano. Hay que mancharle los zapatos con fango de la Sierra para arrancarle la postura de cheesecake de Inglaterra. Por ahí va el tipo que usa pantalones ajustados para que se le marque el equipo. Con el peinadito que usan en Objetivo Fama, que parece que se acaban de levantar de la cama y que le echaron pega de cemento en el pelo, después se pinta las puntas color marrón caramelo, se pone lentes de contacto para tener los ojos claros, y aunque es latino te habla con un acento raro... Es un imbécil... Su sueño ser cantante de boleros, y después hacer un calendario vestido de bombero; un tipo con poca imaginación, fácilmente puede trabajar de reportero en Univisión de Miami; se consigue una mami con su ropa de Armani, se la pasa persiguiendo cualquier culani, igual de creativo que un cantante de reguetón. También le pega a las mujeres como Fernando del Rincón. Es un idiota de mentira, es un fake, para colmo es fanático de Justin Timberlake. Lo más que le jode como ampolla es que por más que se peine no puede negar su cara criolla. Es una vergüenza latina... me gustaría invitarlo a una piscina en medio de una tormenta de truenos. También me gustaría regalarle un Lamborghini sin frenos, llevarlo a chequearse la próstata con un barreno y que se lo empuje hasta que bote sangre en nombre de toda la gente que en Latinoamérica se muere de hambre.
Ella quiere mandinga pa' que se le vaya lo de gringa... Hay que darle un habano pa' que camine como hispano. Hay que mancharle los zapatos con fango de la Sierra para arrancarle la postura de cheesecake de Inglaterra.